Cualquier ordenador con sistema operativo Windows 10, cuando se llevan a cabo determinadas acciones, reproduce una serie de sonidos. Estos sonidos o melodías son predeterminados, es decir, iguales para todos los usuarios e instalados por defecto en el ordenador. Podemos escucharlos al encender el ordenador, al iniciar sesión en el sistema o, en ordenadores portátiles, cuando la batería se está acabando o se produce un error. Y aunque Windows 10 cuenta con sus propios sonidos, podemos elegir sonidos personalizados para que el sistema reproduzca las ‘melodías’ o los tonos que nosotros queramos.

Igual que se puede configurar el fondo de escritorio, o el salvapantallas, o se puede cambiar la interfaz para activar el modo oscuro, en Windows 10 también tenemos la posibilidad de personalizar los sonidos. De hecho, es una característica de